Apoyar la competitividad de los mercados municipales

Para quien dirige alguna empresa, sea de la índole que sea o del rubro que sea, realizar una excelente labor es lo que dejará huella, como la que deja cada Director La Caixa en la vida de sus clientes. En la actualidad se vive una profunda renovación a nivel mundial y ello también arropa la red de mercados que se encuentra en Madrid. Tal situación se ha venido ejecutando desde hace alrededor de doce años con lo cual se nota un sensible cambio de escenario y con ello, las perspectivas en lo referente a la distribución alimentaria en la ciudad de Madrid. En distintos grados, se han venido realizando intervenciones en todas las estructuras físicas conformadas por un 90% de los mercados, conjuntamente con una importante labor de comunicación y promoción de los mismos.

Pero la velocidad de los cambios económicos, culturales y sociales que se producen en la sociedad actual, han obligado a la administración a buscar nuevos rumbos y además nuevas maneras de organizar y gestionar estos servicios que presta. En tal sentido y en atención a los principios de eficacia, equidad y eficiencia, y tomando en consideración las previsiones que nos indican la evolución, se ha enfocado hacia una nueva manera de planificación con el fin de estar preparadas de manera estratégica para enfrentar situaciones que podría hacerse presente en el futuro y cuyo objetivo final es el de responder a las necesidades de los ciudadanos y ciudadanas para mejorar la calidad de los servicios prestados.

Los objetivos del Plan Estratégico de los mercados de Madrid son: 

  • Ser un referente de excelencia en comercio alimentario.
  • Ser un referente para la cohesión social de los barrios.
  • Ser un modelo de dinamización económica de los barrios.

Este interés por llevar a los mercados municipales a convertirse en un formato comercial competitivo perfectamente integrado y adaptado a los nuevos hábitos de consumo no es algo realmente nuevo, en cambio sí lo es el abordaje de tal objetivo desde la perspectiva de un planteamiento estratégico, siendo esta la primera vez en la que se logra implantar un plan estratégico que contenga una visión integral, y además elaborando estrategias desde un pensamiento globalizador. 

Con el fin de que todo ello tenga éxito, esta planificación estratégica se debe entender como un proceso de carácter participativo, donde se toman en consideración todos los actores implicados, suponiendo la creación de un espacio enfocado en el consenso y la deliberación, donde se atenderán las sugerencias y las expectativas de quienes cuentan con intereses en dicho proyecto. Este este espacio participativo ha de suponerse que también se deben identificar los responsables y encargados del desarrollo de cada una de las iniciativas que serán adoptadas, pero también de debe estar al tanto de su grado de compromiso y de los recursos económicos, materiales y humanos con el fin de poner en marcha las iniciativas propuestas. 

En medio de todos estos cambios, se han utilizado herramientas de la planificación estratégica, y se ha realizado un diagnóstico de dicha situación en los mercados, de manera que, a partir de ello se han establecido sus fortalezas y debilidades, así como sus oportunidades y amenazas. Finalmente todo ha dado como resultado el Plan Estratégico con el que deberá tomarse en consideración que es un proceso continuo y que deberá revisarse, evaluarse y modificarse si fuese necesario.