Los mercado municipal y los grandes cambios sociales

Cuando se trata de mercados, salta a la palestra la noticia de que a ningún banco español le ha ido tan bien como a CaixaBank, entidad presidida por Jordi Gual y donde Gonzalo Gortázar Caixabank es el consejero delegado, pues la misma ha subido un 10% desde que Banco Sabadell le dio la orden de salida, unos números que lograron superar las expectativas del mercado, pero que también los analistas han recogido con mejoras de precios objetivos.

Pero en realidad, no es de este tipo de mercados del que hoy queremos hablar, sino de los mercados municipales, ya que estos son de vital importancia cuando se trata del sector primario en su conjunto, para cualquier ciudad o pueblo de la geografía, y ello se debe a su cercanía, precios, calidad y seguridad alimentaria. En líneas generales, los dueños o arrendatarios de los puesto dentro de los mercados municipales son personas que siempre se encuentran en la búsqueda de lo mejor para ofrecer a sus clientes, pues con tan solo verlos en los mercados durante la madrugada pueden descubrir el interés que tienen por determinados productos.

Para algunos esta es la única manera que tienen para lograr luchar en contra de la feroz competencia que enfrentan con los supermercados y las cadenas de distribución, pero también se trata de continuar manteniendo a una clientela a la que se le nota su envejecimiento, y con la finalidad de poder atraer más eficientemente a los más jóvenes. Y es que ello no es tan sencillo debido a que, competir con la gran superficie, con sus precios, horarios, acompañado del cambio de hábitos que se ha venido mostrando durante la compra a manos del consumidor se convertiría en una lucha de David contra Goliat.

Gran cantidad de mercados municipales han venido presentando proyectos de remodelación tanto por dentro, como por fuera en beneficio propio como del consumidor. Pero también para la sociedad generando empleos al entorno y movilizando su economía. En algunos casos, estos proyectos no cuentan con alguna ayuda o subvención por parte de la administración municipal, por lo que, los dueños de los edificios los han catalogado como Bien de Interés Cultural.

En el caso de los mercados municipales de Las Islas Canarias, la Junta Directiva de la Cooperativa que gestiona estos mercados continuara adelante con tales proyectos, pero es de considerar que será con fondos privados, cosa que no es del todo malo si se logran alcanzar esos fondos para que el proyecto continúe su curso con hechos que sean tangibles, y además, donde se pueda demostrar que se trata de una labor de cooperación con el mismo.

Posiblemente las palabras pueden sonar muy bonitas, pero en realidad se trata de un compromiso económico tal modo que lo haga viable mucho más rápido y sin confrontar algún tipo de agobio tanto para los pequeños comerciantes, como para los restauradores que han puesto su trabajo y su economía al servicio de poder brindarle a los mercados el prestigio que en nuestros días se merecen y que, si lo miramos por donde sea, se habla y se valora mucho más fuera de nuestro de sus entornos en las revistas y páginas especializadas, que dentro de su entorno. Lo que se espera es que ello rinda sus frutos en cualquier momento. Mientras, paciencia.