Los mercados municipales adaptados a las exigencias actuales

En las últimas décadas se han vivido cambios tan rotundos en la sociedad, que aún existen personas y lugares que se resisten a adaptarse a tal proceso, mientras que otros afloran sus mejores virtudes para encontrarse a la par de los tiempos como la marca Tous. Es así como se ha generado el proceso de gentrificación, el cual no es más que una reestructuración de clase y de relaciones sociales en un espacio, y ello es bastante apreciable en el ámbito comercial, y se establece entre y para un sector de población de altos ingresos, razón por la que los mercados municipales están adoptando otro modelo de comercio con el fin de satisfacer las necesidades de alimentación de barrio, pero también respondiendo a la demanda de espacios de esparcimiento. 

La gentrificación comercial además de satisfacer las necesidades de un sector de población de mayores ingresos, también se hace presente por medio del desplazamiento de las actividades comerciales y la sustitución paulatina de todos esos comercios que se conocen como tradicionales, para brindar al cliente una mayor oferta y variedad de comercio enfocado a las diversas clases que llegan como jóvenes, turistas, yuppies, entre otros. 

En el caso del comercio al por menor, que son exactamente los que conforman a los mercados municipales, sus espacios se presentan desde espacios para el ocio y consumo, hasta una profunda reestructuración de las actividades comerciales en los espacios que albergaban al comercio tradicional, lo que puede acarrear en menor o mayor medida, la sustitución de los comerciantes por la contratación de personal a cargo de empresas o comerciantes que tienen mayor capacidad de inversión, y donde los productos que se ofrecen son distintos como marcas exclusivas, delicatessen, gourmet, productos suntuarios, a lo cual solo atienden consumidores de mayor poder adquisitivo. 

¿Por qué suelen ser importantes tales transformaciones?

Ello suele ser relevante ya que dichas transformaciones son establecidas entre y para un sector de población de mayores ingresos. Pero antes de instaurarse dichas transformaciones, se implanta un discurso de deterioro del estado físico de las instalaciones y con ello un notable declive de la actividad comercial, siendo ello una verdadera justificación para la inminente transformación del mercado. 

Cuando se dispone una transformación en el ámbito comercial, y particularmente sobre la comercialización de un número importante de productos básicos y de primera necesidad, ello suele recaer principalmente sobre las tiendas que se denominan de autoservicio de grandes superficies conocidas como supermercados, pero además también en los mercados minoristas municipales o conocidos como tradicionales, pues se tratan de esos espacios comerciales donde los vecinos de un barrio asisten para adquirir productos que conforman sus alimentos básicos, como carnes, vegetales, frutas, legumbres, entre otros. 

Luego de la década de los 90, todo cambió, debido a la proliferación de los supermercados, originando que los mercados municipales hayan perdido su atención, y sus ventas declinaron. Es imposible no notar que los mercados son esencialmente espacios públicos donde se reproducen las relaciones sociales, obviamente más allá de su principal e implícito objetivo que es la venta y compra de productos para la  alimentación, allí se aprecian relaciones de proximidad, amistad y convivencia, lo que siempre resulta de gran importancia para el consumidor habitual, principalmente población adulta y adulta mayor.